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La cancha que
posee el Jockey Club de Tucumán en Yerba Buena fue sede una vez
más de este tradicional certamen. La fecha no parecía muy
tentadora para Eduardo Romero y Ángel Cabrera que al día
siguiente de terminar viajaban para competir en el Abierto de
Estados Unidos, pero a pesar de algunas dudas ambos se hicieron
presentes.
Para el “Gato”
fue volver a la cancha que ya lo había visto ganador, mientras
que Cabrera solo había actuado allí un par de veces cuando
comenzaba su carrera como profesional y era el único de los
campeonatos regionales que no estaba en su vitrina de trofeos.
Los locales tenían sembradas sus esperanzas en un grupo de
jugadores locales que en los últimos tiempos han dado que
hablar: Cesar Monasterio, Eduardo Argiro y el ascendente Andrés
Romero, que había estado a punto de ganar en Córdoba.
Desde el
comienzo se vio que los cordobeses marcaban la diferencia y de a
poco empezaron a desprenderse del pelotón. La ausencia de
Monasterio por sus compromisos en el Tour Europeo y la presión
que sufrían los otros locales, hizo que los dos mejores
jugadores de Argentina comenzaran a jugar un partido aparte. El
“Gato” fue poco a poco construyendo una diferencia que cuando
faltaban solo 18 hoyos parecía poco menos que irremontable, pero
quien lo perseguía era Cabrera, y ya sabemos de lo que es capaz.
El ultimo día y bajo un sol radiante mas de 2.000 personas se
dieron cita en Yerba Buena para ver un espectáculo que a la
postre seria inolvidable. Ambos jugadores dieron lo mejor de sí
y de entrada se vio a un Cabrera mucho más concentrado que en
los primeros días de juego. Cuando terminaron el trayecto de ida
la diferencia ya se había achicado, y con solo dos capítulos por
jugar, era el “Pato” quien se había puesto al frente. Reaccionó
Romero y pudo igualar para mandar las cosas a un desempate. Esta
fue quizás la mejor parte del día.
El hoyo 18 es
un corto par 5 que les permite a los jugadores alcanzarlo en dos
golpes, con lo que son muchas las posibilidades de birdie y
hasta quizás águila. Exactamente eso fue lo que hicieron Romero
y Cabrera. El primer capítulo lo igualaron con birdie, volvieron
al 18 y esta vez fue necesario águila para igualar, otro birdie
en el tercero y el público que quería seguir viendo mas golf
deseando que el empate no se rompiera. Fue finalmente Cabrera
quien con un birdie en el cuarto hoyo del play off se quedó con
la victoria. No hubo tiempo para celebraciones ya que ambos
partieron rápidamente para Villa Allende. Los que si se quedaron
festejando fueron los espectadores que llegaron a Yerba Buena
para ver algo que difícilmente pueda volver a repetirse. |